Noticiero Científico y Cultural Iberoamericano – Contaminación del Agua

En el La­bo­ra­to­rio de Ma­te­ria­les Com­pues­tos Ter­mo­plás­ti­cos del In­te­ma, un gru­po de in­ves­ti­ga­do­ras tra­ba­jan en una lí­nea de desa­rro­llo de na­no­ma­te­ria­les eco­ló­gi­ca­men­te ami­ga­bles ca­pa­ces de re­mo­ver con­ta­mi­nan­tes del agua.

“Nosotros trabajamos con contaminantes de relevancia actual, principalmente para nuestra región para lo que es Argentina. Tra­ba­ja­mos des­con­ta­mi­nan­do aguas que tie­nen ar­sé­ni­co. El arsénico es una problemática que afecta a gran parte de nuestro país, principalmente la llanura Chaco-Pampeana y además, debido a la alta actividad agrícola que tenemos en nuestro país, te­ne­mos un ex­ce­si­vo uso de agro­quí­mi­cos, en par­ti­cu­lar pes­ti­ci­das, que debido a su uso inadecuado, terminan apareciendo en diferentes ríos subterráneos o superficiales y llegando pequeñas trazas de estos contaminantes al agua de consumo. Además, tra­ba­ja­mos tam­bién con pro­duc­tos far­ma­céu­ti­cos como son di­ver­sos an­ti­bió­ti­cos que también están presentes en el agua de consumo o en diferentes tipos de aguas superficiales o subterráneas. Estos contaminantes son con­ta­mi­nan­tes emer­gen­tes y se de­no­mi­nan así por­que to­da­vía las re­gu­la­cio­nes no es­tán apli­ca­das a ellos. Es decir, que el Código Alimentario Argentino no tiene un límite específico para la cantidad de esos contaminantes en el agua de consumo. Sacando el arsénico, que sí está regulado, el resto de los contaminantes que menciona como pesticidas y diferentes productos farmacéuticos no lo están”, comentó la investigadora, Estefania Baigorria.

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En este sentido, el desa­rro­llo de es­tos ma­te­ria­les ayu­da a la ob­ten­ción de aguas que sean li­bres de con­ta­mi­na­ción para el con­su­mo, mostrando una solución a una problemática social real que tenemos en nuestro país.

“La línea que les presentamos concretamente se basa en ma­te­ria­les na­no­com­pues­tos que es­tán con­for­ma­dos por una ma­triz po­li­mé­ri­ca que es un bio­po­lí­me­ro, ami­ga­ble con el me­dio am­bien­te. Estos biopolímeros pueden ser alginato de sodio, quitosano, carboximetilcelulosa son los que usualmente trabajamos y contienen un nano refuerzo, un refuerzo particulado en su interior que tiene una gran capacidad de remover distintos contaminantes. Concretamente tra­ba­ja­mos con na­noar­ci­llas. Son arcillas de origen nacional abundantes en nuestro país. Una bentonita lo que hacemos es someterlas a distintos tratamientos para aumentar su afinidad a los distintos contaminantes. Entonces es­tos ma­te­ria­les se ca­rac­te­ri­zan por ser hi­dro­ge­les, son per­las y son ma­te­ria­les eco­ló­gi­ca­men­te ami­ga­bles”, destacó Romina Ollier, docente.

Son materiales que per­mi­ten que el ob­je­ti­vo fi­nal sea apor­tar una so­lu­ción sos­te­ni­ble y sus­ten­ta­ble al me­dio am­bien­te para poder mejorar la calidad del agua que consumimos

Por: UNMDP.

Fuente: Noticiero Científico y Cultural Iberoamericano – Noticias NCC [18 de diciembre 2023]